Nace faja.me

faja.me
A menudo incluyo direcciones web (URLs) en mensajes de eMail, mensajería instantánea, microblogging, SMSs o respuestas en blogs o foros. Es frecuente que esas URLs sean bastante largas y a veces eso es un problema. Lo explico con ejemplos:
Servicios de microblogging como Twitter permiten un número finito de caracteres (140 es lo habitual). Si quiero publicar una invitación para leer mi artículo sobre Ping.fm, sólo la URL http://quenerapu.com/2009/02/26/twitter-sin-twitter-facebook-sin-facebook/ consume 74 caracteres de mi mensaje y deja bien poco para mis palabras. Lo mismo sucede cuando envío a alguien una URL por SMS (a veces hace falta). Si ésta pasa de 20 caracteres la operación se convierte en una pérdida de tiempo, tanto para mi como para el que recibe el mensaje y ha de transcribirlo en el navegador web.
Por eso me encantan los recortadores de URLs, que sirven para crear redirecciones cortas para enlaces web largos. Con ellos, URLs como http://quenerapu.com/2009/02/26/twitter-sin-twitter-facebook-sin-facebook/ se abrevian como http://is.gd/YLLK por ejemplo, y pasa de tener 74 a 17 caracteres.
Agradezco de un recortador de URLs que tenga un nombre corto y fácil de recordar. Lo de corto es de sentido común: Siempre preferiré is.gd a elrecortadormastontodelmundo.info (es coña, ¿eh?). Y que sea fácilmente recordable, cae de cajón: Puedo recordar is.gd (suena como ‘is good’, ¿no?) o quizá wipi.es, pero otras como qurlyq, la verdad, me parecen una pésima elección de nombre.
No sé si TinyURL.com fue el primer recortador de URLs, pero es uno de los más populares, y el primero que utilicé. Hasta el día en que leí la siguiente noticia en diversos medios de Internet: TinyURL, bloqueado por Telefónica.
La cosa tiene su miga, porque TinyURL no hace nada malo, pero ya sea por error o por mala idea, Telefónica la tuvo bloqueada un tiempo. El problema es grave: Si yo publico algo con una redirección y ésta no funciona (o es interferida, como era el caso), no hay forma de conocer el enlace real (que en realidad, sigue funcionando). Por eso salí a la red en busca de alternativas a tinyURL. Cada una que encuentro la etiqueto como TinyURL en mi Delicious.
Pero también consideré la posibilidad de montar mi propio recortador de URLs. Bien podía programarlo desde cero (aquí explican cómo), pero preferí dedicar algunos minutos a buscar por la red uno prefabricado con código libre o gratuito. Y así di con Shourl, que es tan modesto que ni página web propia tiene. Es tan sencillo de implementar que me animé a montar mi propio recortador de URLs en pocos minutos. Y así nació faja.me, el recortador de URLs de Quenerapú
PD: Muchas gracias a Tuxa por la ocurrencia del nombre.
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